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La primera palabra
La señora pereza

Cada día la señora pereza me acompaña a todos los sitios donde voy. A la hora de levantarme me hace quedar en la cama. Empieza el trabajo de cada día y no me movería de una silla. La madre me dice: “¡ayúdame a poner la mesa!”. Pero yo cojo un cuento y me pongo a leer. A la señora pereza le gusta la comodidad.
¿Cuántas veces no hago las cosas que debería hacer?.
¿Cuántas veces pongo excusas para no hacer las cosas?
¿Por qué hago siempre lo que me dá la gana? ¿por qué la pereza?.
Porque, sin darme cuenta, la señora pereza me había hecho cerrar las puertas a mi amiga: LA ALEGRÍA.

Palabra de Dios
El que no trabaje, que no coma

“Entre vosotros yo nunca viví sin hacer nada, ni os pedí que me alimentaseis gratis, sino que, con penas y fatigas, trabajé noche y día para no ser una carga para nadie... de hecho, cuando estaba entre vosotros os decía esta norma: el que no trabaje que no coma” (2Tes. 3, 7 ss)

Oración
Oración

Señor Jesús, tú siempre estabas dispuesto a colaborar con los demás.
Yo, aunque tengo claro lo que he de hacer,
siempre sale una disculpa para no hacerlo.
Te pido por todos los que hemos empezado el curso,
para que lleguemos al final con alegría y entusiasmo.
No permitas que seamos perezosos, sino que cada día
demos un paso nuevo en nuestro crecimiento
como personas y como cristianos.
Amén.