Jean Henry era un anónimo suizo que viajaba por motivos de negocios por toda Europa. Un día, mientras estaba en Italia, al atravesar la región de Lombardía, fue sorprendido por la guerra entre italianos y franceses. Era el 24 de junio de 1859.
Por la noche, Jean Henry se dio cuenta de que en las calles había soldados heridos; en aquel entonces no existían los servicios médicos de ahora. Entonces tuvo una buena idea: organizó a la gente del pueblo y formó un grupo de ayuda.
Poco a poco, la idea resultó ser un éxito. Se unieron cuatro médicos austriacos, un alemán y un italiano, que junto con dos estudiantes formaron un equipo para ayudarlos. De esta manera, comenzó a organizar misiones de socorro a los soldados heridos en las batallas. Así nació la Cruz Roja, que hoy en día cumple misiones humanitarias en todo el mundo. El fundador era una persona como cualquier otra, preocupada por su negocio, pero supo ver en los heridos a sus hermanos. Al abandonar sus asuntos particulares dejó de enriquecerse, pero logró enriquecer a toda la humanidad. HERMINIA OTERO