El rico no es quien tiene más, sino quien menos necesita

Sócrates, el gran filósofo de la antigüedad, pensaba que la persona sabia vivía casi por instinto con frugalidad. Él mismo ni siquiera llevaba sandalias.

Sin embargo, una y otra vez se dejaba vencer por la curiosidad y iba a la plaza del mercado para ver la gran cantidad de productos que se exponían allí.

Cuando un amigo le preguntó la razón por la que iba, Sócrates respondió:

—Me gusta ir para darme cuenta de la gran cantidad de cosas que no necesito para ser un hombre feliz.

Anthony de Mello