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Padre Nuestro, queremos ser familia
El zorro mutilado

Un hombre que paseaba por el bosque vio un zorro que había perdido sus patas, por lo que el hombre se preguntaba cómo podría sobrevivir. Entonces vio llegar a un tigre que llevaba una presa en su boca. El tigre ya se había hartado y dejó el resto para el zorro.
Al día siguiente, gracias a la providencia, Dios volvió a alimentar al zorro por medio del mismo tigre. Él comenzó a maravillarse de la gran bondad de Dios y se dijo a sí mismo:
- Voy también yo a quedarme en un rincón, confiando plenamente en el Señor, y éste me dará cuanto necesito.
Así lo hizo durante muchos días; pero no sucedía nada y el pobre hombre estaba casi a las puertas de la muerte cuando oyó una voz que le decía:
- Oh tú, que te hallas en la senda del error, abre tus ojos a la Verdad!. Sigue el ejemplo del tigre y deja ya de imitar al pobre zorro mutilado.
Por la calle vi a una niña aterida y tiritando de frío dentro de su ligero vestido y con pocas esperanzas de conseguir una comida decente. Me encolericé y le dije a Dios:
- ¿Por qué permites estas cosas? ¿Por qué no haces nada para solucionarlo?
Durante un rato, Dios guardó silencio. Pero aquella noche, de improviso, me respondió:
- Puedes estar seguro que he hecho algo. Te he hecho a ti.

Antony de Mello
 

Palabra de Dios
No menospreciéis al pobre

“Hermanos míos, no mezcléis la fe que tenéis en nuestro Señor Jesucristo glorificado con la acepción de personas. Supongamos que entra en vuestra asamblea un hombre con un anillo de oro y un vestido espléndido; y entra también un pobre con un vestido andrajoso; y que dirigís vuestra  mirada al que lleva el vestido espléndido y le decís: “Tú, siéntate aquí en un buen sitio”; y en cambio al pobre le decís: “Tú, quédate ahí de pie” o “Siéntate a mis pies.”¿No seria esto hacer distinciones entre vosotros y ser jueces con criterios malos?
Escuchad, hermanos míos queridos: ¿Acaso no ha escogido Dios a los pobres, según el mundo, como ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que le aman? (En cambio vosotros habéis menospreciado al pobre!”  (St 2, 1-6).
 

Oración
Oración

Padrenuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

Avemaría

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo;
bendita Tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.

Gloria
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.